Ejercicios de Buerguer Allen

Son ejercicios indicados en problemas circulatorios periféricos, como arterioesclerosis y trombosis venosa, fundamentalmente.
Se basan en reacciones de hiperemia local, y los debe realizar el paciente en su cama entre 3 y 5 veces diarias. Estos ejercicios además de las reacciones inmediatas que tienen lugar en la fase, consiguen aumentar el flujo sanguíneo en los miembros inferiores de manera general 5 minutos después de finalizados los mismos.
Están contraindicados en los casos de gangrena, trombosis muy reciente o extensa y cuando se produzca mucho dolor en el paciente al realizar los mismos.
Estos ejercicios se dividen en las tres etapas siguientes:

ETAPA 1:
El paciente se acuesta en decúbito dorsal, con un reloj a la vista coloca los pies en un plano inclinado a 45°, y las mantiene elevadas hasta que sus pies estén pálidos por completo. Necesita de dos minutos.



ETAPA 2:
El paciente se sienta con las piernas colgando a un lado de la cama y realiza una serie de movimientos con los pies y los dedos. Flexiona los tobillos hacia abajo y después hacia arriba, mueve los pies hacia adentro (contrayendo los músculos tíbiales) y después hacia fuera (contrayendo los peroneos); separa los pies y después los junta. A medida que realiza estos movimientos, los pies enrojecen, debe haber una coloración rosada fuerte de todo el pie, inclusive en las puntas de los dedos; para que esto ocurra, se requiere por lo general de 1 a 3 minutos. Si aparece cianosis o dolor en los dedos de los pies, estos deben elevarse de nuevo.



ETAPA 3
El paciente permanece durante 5 minutos en decúbito dorsal con las piernas horizontales, envueltas en un cobertor de lana y calentadas mediante botellas de agua caliente o una almohadilla calentadora eléctrica. De este modo, se mantiene el rubor reaccionario que se logra al realizar los ejes ciclos de las etapas 1 y 2. El ciclo dura alrededor de 10 minutos. Los ejercicios se realizan de 3 a 6 veces en cada sesión y esta se repite 2 a 4 veces al día.

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